Cuando el mundo entero celebra un día en particular, por lo regular es una forma de alentar el consumismo sin un argumento válido o congruente.

Sin embargo cada 8 de marzo los 6 mil millones de personas en el planeta celebran el día internacional de la mujer. ¿Por qué es tan importante?

El día Internacional de la mujer es una oportunidad perfecta para darnos cuenta que aún les debemos demasiado a las mujeres en el mundo. Aún vemos culturas extremadamente conservadoras que sienten que las mujeres siguen representando al “sexo débil” y por lo tanto deben estar enfocadas al cuidado de la casa, a la educación de los niños y desde luego a realizar todo tipo de labores hogareñas “hechas para mujeres” que un “verdadero hombre” jamás realizaría pues sería denigrante, sin embargo para las mujeres deben ser actividades honorables y reconfortantes.

Ni hablar de todas aquellas culturas que defendiendo sus “usos y costumbres” aún utilizan a las mujeres como moneda de cambio; son objetos que cierran tratos, unen familias, aglutinan fortunas, representan dinero, son solo un objeto.

México desafortunadamente no se queda atrás, fue hasta el siglo XX cuando hombres ilustres se dieron cuenta que las mujeres ya podían decidir acerca del futuro del país y era tiempo de darles derecho al voto; público y coaxionado pero sus conciencias se veían redimidas porque habían dado “libertad electoral” a las mujeres mexicanas. A finales de siglo otros “hombres letrados” decidieron que en México la igualdad de género era verdaderamente una burla, se vivía una cultura puramente machista, disfrazada de civilizada. Así que remendaron el disfraz y le agregaron parches como la ley de equidad de género que entre otras cosas obliga a los partidos políticos a equilibrar sus candidaturas a puestos de elección popular de modo que participen hombres y mujeres en una proporción equitativa.

Lo único que olvidaron escribir era que las mujeres debían mantenerse en el cargo. Por qué como buenos mexicanos creativos e innovadores, los dirigentes partidistas encontraron la manera de postular mujeres, con suplentes hombres y una vez que ganaban hacerlas renunciar para que el suplente ocupara su puesto, de esta manera se cumplía con la ley y “se hacía justicia” a las mujeres en la política.

Hoy más que nunca las mujeres son el verdadero “sexo fuerte” son madres y padres al mismo tiempo, trabajan jornadas de 24 horas diarias los 365 días del año, a veces reciben una remuneración económica por una jornada laboral y otras se nos olvida que deben recibir una enorme gratificación afectiva por su trabajo como madres, hermanas, novias, amigas, confidentes, consejeras. Las mujeres son un pilar que da fortaleza a la familia, que apuntala a la sociedad, que forma ciudadanos, que hace que el país se mueva hacía adelante.

¿Hay que celebrar el 8 de marzo? Claro que hay muchas cosas por las que tenemos que celebrar; ojala que de igual forma tomemos cada día Internacional de La Mujer para entender que hay muchas cosas pendientes, que hay una gran deuda con las mujeres en todo el mundo, pero que podemos iniciar verdaderas acciones de igualdad que impacten a nuestra sociedad. Desde luego que debemos celebrar, debemos festejar que aún con las injustas condiciones de trabajo hay madres que no se dan por vencidas y trabajan durante años para sacar adelante a su familia, debemos celebrar que aún con los señalamientos injustificados y los prejuicios, existen millones de mujeres dispuestas a estudiar “carreras para hombres” convertirse en profesionistas y devolver el verdadero lado humano a las industrias. es necesario que nos alegremos porque aun viviendo en un país mermado por la delincuencia, atacado por la violencia y tirado al olvido por la clase política, existen mujeres dispuestas a criar hijos orgullosamente mexicanos, éticos, con valores, con ganas de salir adelante, con verdaderos deseos de cambiar el rumbo de nuestro país.

Por supuesto que debemos festejar, pero es necesario que también sea un día que nos ayude a ser conscientes y agradecidos por estar rodeados de mujeres ejemplares, que nunca se dan por vencidas, que quieren lo mejor para sí mismas y lo mejor para sus familias, lo mejor para sus compañeros de trabajo y en muchas ocasiones lo mejor para su país.

Tenemos la obligación también de pedir perdón por que como sociedad seguimos fallando en garantizar sus derechos, en fomentar la verdadera equidad a la hora de pedir trabajo, hemos fallado al no tener la confianza de elegir a una mujer Gobernadora (Las que han sido elegidas han hecho un trabajo magnifico), directora de una empresa, presidenta de la nación.

Quiero aprovechar este día para festejar a las mujeres que me dan la oportunidad de ser su amigo, que han confiado en mí, y que hacen el honor de esbozar una sonrisa al inicio del día y aun al final de un día difícil. Quiero agradecerles la oportunidad  de apoyarlas y la oportunidad de pedir su apoyo. Pero también quiero aprovechar para que todos nos demos cuenta que cada 8 de Marzo en el marco de todas las celebraciones, tenemos una plataforma que nos obliga a rendir cuentas.

Que el Día Internacional de la Mujer sirva para entregarles resultados en cuanto a verdaderos avances en equidad de género, en equidad laboral, política, familiar. Que no sea solo el pretexto para dar un abrazo, que sea el momento que culmine con el trabajo de todo un año en favor de la mujer para el abrazo tenga un verdadero significado y no solamente un protocolo.

Pasemos de decir que atrás de un gran hombre hay una gran mujer para decir con orgullo que junto a cada gran hombre existe una gran mujer.

¡Feliz Día Internacional de la Mujer!

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