Foto: El Universal, 13 de Septiembre

Después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, este jueves 12 de Septiembre del 2013, entraron en vigor las leyes secundarias de la reforma educativa realizada por el Congreso de la Unión…La reforma educativa en México es un hecho consumado. De acuerdo a lo expresado por diversos actores políticos, a partir de este momento, el sistema educativo en México sufrirá una transformación para acercarse a estándares internacionales, mejorar el nivel educativo en el país y contribuir a la formación de ciudadanos a través de una educación pública de calidad…Entonces ¿Por qué hay tantos inconformes?

Durante las últimas semanas, maestros pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), han tomado la Cámara de Senadores, el zócalo capitalino, las casetas de cobro de la carretera México-Puebla, calles y vialidades vítales para el funcionamiento de la Ciudad de México y convocado a marchas a nivel nacional para manifestar su descontento y solicitar la erogación de la nueva ley teniendo como estandarte la defensa de los derechos laborales del gremio y las condiciones de superación profesional y prestaciones obtenidas durante las últimas décadas de lucha.

En contraste, el Sindicato de trabajadores de la educación (SNTE), conocido por ser el sindicato más grande de américa latina y por haber concentrado un inmenso poder en la que hasta hace un año era su lideresa vitalicia Elba Ester Gordillo, capaz de imponer gobernadores, negociar partidas millonarias, regalar Hummers, comprar ropa de diseñador de miles de dólares, “mostrar el músculo” en las elecciones presidenciales y un gran etcétera, se manifiesta conforme, agradecido, patriótico, consciente de que la reforma educativa era lo que los maestros y el país necesitaban…¿Cómo puede haber dos movimientos tan distintos en el mismo sindicato? ¿Quién tiene razón? ¿Alguien la tiene?

El SNTE para la tranquilidad de sus agremiados y el conocimiento del público en general, publica en su página de internet el documento: “Preguntas y Respuestas” http://goo.gl/PmBilI en el cual hace frente a las principales preguntas de los maestros a nivel nacional y trata de explicar de manera sencilla los alcances de la reforma; al leer el documento cualquiera podría corroborar que la lucha por la pérdida de derechos laborales carece de sentido o argumentos fiables…¿Acaso los maestros de la CNTE, aquellos al frente de la educación de las nuevas generaciones de mexicanos habrá perdido la habilidad de la lectura que desarrolla en la aulas?…De ninguna manera.

Ya el dirigente nacional del sindicato, el Mtro. Juan Díaz lo ha mencionado en diferentes foros, la CNTE tiene un movimiento que es cíclico, que tiene siempre un guion o una ruta, no tiene una agenda legislativa o sindical, presenta siempre un posicionamiento político con convocatorias a la insurgencia, a la anarquía. ¿Y por qué nadie hace nada?

Durante años, la CNTE ha existido con el beneplácito del sindicato debido según sus dirigentes al carácter incluyente del organismo sindical, a la actitud empática y respetuosa de la libertad de pensamiento, pero en la práctica ha sido siempre un órgano financiado con dinero del sindicato, que ha recibido órdenes de los dirigentes magisteriales y que ha sido utilizado para reventar cualquier intento de reducir o limitar el poder del SNTE, de fiscalizar, controlar o transparentar el uso de los recursos públicos, de eliminar los privilegios, compadrazgos, corrupción, incompetencia entre otros; el arma de la CNTE: La rebelión, el instrumento del SNTE: La política, combinación perfecta que les ha dado resultados durante décadas.

En esta ocasión sin embargo ni la anarquía convocada por la CNTE ni la política jugada por el SNTE pudieron evitar que se lograra promulgar una reforma constitucional al sistema educativo ni sus leyes secundarias, que entre otras cosas exigen que lo maestros sean evaluados periódicamente, que su continuidad en el ejercicio de sus funciones vaya ligada a su desempeño y que su ingreso al servicio público como maestros sea determinado por un examen de conocimientos y no solamente por la habilidad con las relaciones públicas… puntos que hace años hubieran sido imposibles de tratar. Pero es importante cuestionarnos ¿Es acaso esto suficiente para incrementar el nivel educativo de las escuelas públicas del país?

Desde mi perspectiva la reforma educativa tiene diversos matices que de acuerdo al posicionamiento e intereses personales puede ser evaluada como muy buena o como un atropello a los derechos del magisterio. Sin embargo, como ciudadanos, considero que debemos ir mucho más allá de la reforma y su aplicación. ¿Realmente queremos tener un país con una educación de calidad? Si eso queremos, es un proceso en el que tenemos que participar todos y no solamente relegar la responsabilidad al gobierno y los maestros como solemos hacerlo.

¿Cuántos libros procuramos leer al año? ¿Cuántas veces fomentamos que nuestros familiares o amigos cercanos estén cerca del conocimiento y la lectura? ¿Cuántas veces hemos sentido el interés por conocer de fondo la forma en la que el país funciona? ¿Qué pensamos de aquellas personas que asisten a la universidad y en sus ratos libres prefieren estudiar antes que ir al cine o ver la novela de moda?

Para que México tenga un cambio de fondo en el sistema educativo, es necesario el involucramiento de la sociedad completa y no solamente de los maestros o los políticos, ¿Por qué como sociedad seguimos permitiendo que un sindicato funcione con una doble moral en la que por un lado le habla al oído al gobierno y por el otro desquicia la ciudad afectando a millones de ciudadanos? ¿Hasta cuándo vamos a entender que el conocimiento que se genera en las aulas es la mínima parte de lo que se puede adquirir por cuenta propia?

Es necesario que replanteemos la cultura educativa y los paradigmas del aprendizaje con los que crecemos para dejar de creer que únicamente podemos recibir conocimientos en un aula con una persona al frente que se encarga de transmitirlo. Como mexicanos debemos vernos obligados a interesarnos por nuestro país y nuestra educación, debemos activarnos para entender que el si bien la escuela y sus maestros constituyen una herramienta importante, el auto aprendizaje es aún más poderoso.

¿Quién es más responsable de la educación? ¿Los maestros que imparten 6 horas diarias de clase o los padres de familia que conviven 12 horas más con sus hijos? ¿Dónde podríamos ver realmente un cambio?

Muchos de los problemas que aquejan al país como los altos índices de corrupción, la falta de ética en los negocios, los pseudopolíticos que asumen su cargo con la consigna de beneficiarse a ellos y a sus familiares en lugar de a sus votantes, los bajos índices de aprovechamiento escolar, violencia generalizada, entre muchos otros; no van a desaparecer con una reforma educativa ni ahora ni en 10 años ni en 100 aún cuando se pueda integrar absolutamente a todas las voces a favor y en contra.

La verdadera reforma educativa la vamos a iniciar como país en el momento en el que queramos ser verdaderos ciudadanos y no solamente habitantes, en el momento en el que exijamos al gobierno pero también nos exijamos a nosotros mismos, México va a cambiar en el momento en el que nosotros nos decidamos a hacerlo y nos comportemos a la altura.

Mi twitter: @rafa8702

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