Me parece que los mexicanos tenemos una memoria selectiva digna de estudiarse a nivel mundial, porque nosotros no recordamos solo lo que es importante, recordamos solo lo que nos conviene de acuerdo a la queja que tengamos en turno. Y por supuesto después de eso olvidamos lo más rápido posible y seguimos con nuestras vidas.

Desde luego también somos selectivos con la protesta social, por qué aunque diario vemos abusos, contradicciones, mal gobierno, desiciones erradas, afectaciones a la ciudadanía, pocas son las cosas que realmente nos hacen alzar la voz.

Durante los últimos 5 días la queja generalizada ha sido el aumento a los precios de las gasolinas, creo que es justo que nos quejemos sin embargo considero también que hay que tomar en cuenta:

  • Se puede escribir un libro analizando cada una de las variables que componen la decisión y hacer análisis económicos detallados. Pero de manera simple, liberar los precios de la gasolina era una decisión necesaria. No es sostenible invertir miles de millones de pesos en subsidiar la gasolina y dejar de invertirlos en rubros como educación, salud o seguridad. ¿Acaso preferimos gasolina más barata a tener más y/o mejores hospitales, escuelas, etc?
  • Sin subsidio, este es el precio “real” de la gasolina, un problema importante es la cantidad de impuestos que componen su precio, casi el 36%.
  • Dichos impuestos fueron aprobados por los diputados que elegimos.
  • Otra parte del precio la compone el margen de utilidad de cada estación de servicio.
  • En noviembre 2016, de acuerdo al INEGI había 26,693,184 de automóviles particulares registrados en el país. Sí, aunque no queramos aceptarlo el subsidio a la gasolina no beneficia a todo el país, solo a un sector del mismo, a los usuarios de esos 26,693,184 automóviles en un país de más de 120 millones de mexicanos.
  • También es una realidad que gasolina más cara aumenta los costos de transporte de todos los productos lo que puede generar un aumento en los precios finales al consumidor. Sin embargo no lleva una relación directa, la gasolina es parte de los insumos y costos que varían diariamente y no por eso los precios varían semana a semana.
  • Personalmente no estoy de acuerdo en que el aumento de la gasolina genere un aumento en el costo del transporte público. El margen de utilidad de una concesión de transporte permite absorber el aumento a la gasolina. Por supuesto ningún concesionario quiere ganar menos, tampoco quieren modernizar sus unidades o invertir en mejorar el servicio. Al final de cuentas ¿Cuándo hemos organizado una marcha para exigirles? Quizá es porque estamos contentos con su servicio.

¿Tenemos derecho como país a estar enojados? Desde luego, aumentar los precios de la gasolina por supuesto tiene repercusiones económicas aún cuando haya sido una decisión que se debía tomar.

Por otra parte leo los periódicos y me pregunto ¿Cuánto tiempo va a durar nuestro descontento? ¿Qué queremos lograr? Si la meta es que el subsidio regrese, no creo que triunfemos.

¿Puede bajar el precio? Podría si se reduce el impuesto o el margen de ganancia de las estaciones, negocio millonario para algunos, conocido por todos, pero del que nunca nos habíamos quejado porque aunque algunos cuantos se enriquecieron a costillas del pueblo, el gobierno mantenía la gasolina barata. ¿Por qué se nos había olvidado que esto estaba pasando?

El impuesto fue aprobado con la ley de ingresos para 2017, en el 2016, por los diputados que todos elegimos. ¿Por qué no nos quejamos en ese momento? Porque la ley de ingresos como mexicanos no nos interesa, ni la conocemos ni nos informamos, ni la entendemos así que mejor la olvidamos hasta que claro, nos afecta.

¿El problema es Peña Nieto? Parte del problema sin duda es haber dicho que la gasolina ya no iba a subir y que al contrario comenzaría a bajar, entre muchas otros temas en donde así como dice una cosa dice la otra.

¿Este 2018 AMLO es la solución?  Dificilemente, él puede prometer muchas cosas, pero recordemos que el presidente ya no tiene un poder absoluto y está claro que tampoco va a tener dinero ilimitado para cumplir con todo lo que está prometiendo o mayoría en el congreso o apoyo de todos los congresos locales. ¿Cómo le va a hacer?  

Es curioso que AMLO sin decir los cómos, al día de hoy sea puntero en las encuestas y confirma mi afirmación del tipo de memoria que tenemos. Ya se nos olvidó el señor de las ligas que era parte de su equipo, el daño económico con su plantón de reforma (economía que ahora pretende rescatar), se nos olvidó que cuando estaba al frente del PRD pidió que votaran por José Luis Abarca, fue a sus eventos, y luego de la tragedia de los 43 estudiantes se le borró la memoria, a él y a sus fieles seguidores. Recientemente su vocero, supuestamente con aprobación de AMLO intentó negociar en lo “oscurito” con el procurador de puebla la libertad de la pareja sentimental de un colaborador cercano.  ¿Si se acuerdan de todo esto?

Ver: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/seguridad/2016/10/24/vocero-de-amlo-busco-negociar-liberar-novia

¿Entonces la solución son los otros partidos?

Creo que la solución somos nosotros, en el momento en el que cambiemos de mentalidad y dejemos de esperar que el gobierno solucione nuestros problemas y dejemos de hacernos de la “vista gorda” con lo que claramente está mal, ese día va a cambiar nuestro futuro. Estamos muy enojados con la gasolina pero como mexicanos nos dio igual:

  • El aguinaldo desproporcionado de nuestros diputados.
  • Su bono de fin de año.
  • Sus vales de gasolina a pesar de ganár más de 100,000 pesos mensuales.
  • Los bonos de los consejeros del INE.
  • Los Iphone 7 de los consejeros del INE.
  • Los sueldos y prestaciones de nuestros gobernadores.
  • La liquidación sin fundamento del nuevo dirigente del PRI.
  • Los ingresos que no le cuadran al dirigente del PAN.
  • Los años que llevamos usando transporte público, pagando sus aumentos con la promesa de que se va a renovar, en 30 años no he visto que eso haya sucedido.
  • (Agregue aquí cuantas viñetas considere necesarias)

¿Por qué nos quejamos ahora? La clase política que tenemos ahora es resultado de nuestra indiferencia como país. Nos ha dado igual y estas son las consecuencias.

La solución no está en ningún partido político, la solución está evolucionar como ciudadanos y verdaderamente interesarnos por nuestro país TODOS los días. La corrupción tiene siempre dos lados el que acepta y el que ofrece. ¿Queremos erradicarla? Denunciemos al que acepta pero también al que ofrece y por ningún concepto seamos el que ofrece. ¿Queremos mejores políticos? Razonemos nuestro voto y no pongamos en un altar a nadie sin cuestionar sus propuestas y promesas.

Nos burlamos de la elección de Trump pero en méxico tenemos a Peña Nieto, y ojalá que en el 2018 no vayamos a elegir igual o peor.

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